Páginas vistas en total

Estudio Técnico de la incineración de residuos de Portland en Olazti



El Plan de Gestión de Residuos aprobado por el Gobierno de UPN prioriza la incineración frente a otras opciones, pero todavía no ha desvelado dónde se ubicaría la planta incineradora. Vecinos de Altsasu han constituido ahora una plataforma porque temen que la cementera de Portland asuma esa función.

El temor a que la incineración de residuos se lleve a cabo en la planta de Portland no es nueva. Numerosos vecinos de Olazti vienen oponiéndose desde hace varios años a esta posibilidad, y así lo han dejado patente mediante recogidas masivas de firmas, acuerdos municipales y movilizaciones. Este temor se ha extendido a la cercana localidad de Altsasu. Un grupo de vecinos ha constituido una plataforma, para informar sobre las consecuencias que tendría para ellos la incineración de residuos en una factoría que apenas se encuentra a un kilómetro de su casco urbano.
Esta plataforma vecinal es la primera iniciativa que surge en Altsasu en contra de la incineración. El Ayuntamiento de esta localidad todavía no se ha posicionado en torno a esta problemática, y los miembros de la plataforma tampoco tienen previsto, de momento, presentar ninguna propuesta en ese sentido. «Nuestra labor se está basando en informar a los vecinos del pueblo, sobre todo a grupos locales, colectivos y cuadrillas. Les hemos explicado cómo está la situación, las pretensiones de Cementos Portland, el tipo de residuos que quiere incinerar, la situación legal, etc. Al margen de lo que diga el Ayuntamiento, lo que hemos constatado es que los vecinos tienen claro que no quieren una incineradora», señalan los miembros de la plataforma.
En los escasos tres meses de actividad, se han centrado en recabar información sobre las intenciones de la empresa. Así, han podido saber que esta cementera se encuentra pendiente de recibir los permisos por parte del Gobierno de UPN para llevar a cabo la primera fase de su propia propuesta, que consiste en quemar 20.000 toneladas anuales de biomasa.
Pero el Ejecutivo navarro todavía no se ha posicionado. En caso de hacerlo, ello supondría la sustitución de un 6,6% del combustible actualmente utilizado en la cementera, el Pet Coke, pero la empresa ya ha dejado claro que ese no es el objetivo que persigue. «En ese caso -aclaran los miembros de la plataforma- la empresa debería pagar por disponer de la biomasa para su planta, mientras que por quemar residuos es probable que reciba ingresos económicos por el hecho de deshacerse de ellos».
Una segunda propuesta consiste en la quema de los residuos en los hornos de la planta de Olazti, con el objetivo de que estos, junto con la biomasa, lleguen a sustituir un 30% del combustible que se utiliza en la actualidad. Según datos de la propia empresa, recabados por la plataforma vecinal de Altsasu, en esta segunda fase se incineraría en Portland la fracción «resto» de los residuos sólidos urbanos (50.000 toneladas anuales), a lo que habría que añadir, también cada año, 30.000 toneladas de lodos secos procedentes de estaciones de depuración de aguas residuales, 15.000 toneladas de residuos de la fragmentación de vehículos fuera de uso, 15.000 toneladas de neumáticos fuera de uso y 10.000 toneladas de harinas cárnicas.
En cualquier caso, esta posible actividad incineradora no marcaría el futuro de la planta de Cementos Portland en Olazti, según ha reconocido en varias ocasiones el propio director, José Antonio García Martínez. Ello invalida el argumento, utilizado por los partidarios de la incineración, de que, en caso de renunciar a la misma, se perderían puestos de trabajo.
Riesgos para la salud
La plataforma vecinal tiene muy claro que la incineración tiene efectos muy negativos sobre la salud de las personas, tal como advierten numerosos estudios científicos. Con la finalidad de que los vecinos de Altsasu tengan información más completa y directa sobre estas consecuencias, ha organizado para el próximo sábado, a las 18.30 en el frontón Burunda, una conferencia con varios expertos en el tema.
En concreto, hablarán Pello Lozano, doctor del área de Geografía Física de la UPV-EHU, Julia San José, doctora del Hospital Comarcal del Bidasoa y miembro del grupo de estudios «Incineración y Salud», y Miquel Crespo, técnico en Salud Ambiental y experto en gestión de residuos de Plano Gusano.
Ante ello, Miquel Crespo, recomendó la puesta en marcha de un proceso de biometanización, que además de evitar la emisión de residuos peligrosos, permitiría la obtención de gas metano y compost, un material que podría ser utilizado como abono. Se mostró, así mismo, desconcertado por el desconocimiento de los políticos en torno a la incineración y sus consecuencias. "Han quedado sorprendidos de que existiera una alternativa diferente", comentó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario